Hoy queremos compartir nuevamente con nuestros lectores un ejemplo de búsqueda del sueño posible.
Un 27 de septiembre del año 1994 un joven egresado de la Universidad Católica del Táchira, aprovecha una de esas oportunidades que se presentan una sola vez en la vida y decide viajar con una beca hacia la ciudad de San Sebastián al Norte de España, la que el mismo denomina su tierra de adopción: Gerardo Depablos, nativo de la población de capacho, Contador Público de profesión, quien continúa sus estudios en la prestigiosa Universidad de Deusto, “con la impresión de los días grises de otoño y el paisaje entre amarillo rojo y marrón que invadía todo el paisaje”.
En esta misma casa de estudios, se da la ocasión de consolidar uno de sus sueños de vida. Desde niño soñaba con personificar obras de teatro, así como actuar ante la pantalla chica y, por qué no, ante la pantalla grande. Pues bien, se integra a forma parte de un pequeño grupo de teatro y empieza a presentarse en importantes escenarios. Es allí cuando se traslada a la capital española y hace estudios formales en actuación en una prestigiosa Academia de Artes Escénicas, con la cual llega a encarnar variados personajes, inclusive el célebre Hamlet de Shakespeare y logrando a obtener, inclusive, reconocimientos en su papel principal.
Todo esto, conlleva a que se de la coyuntura de ingresar a la pantalla chica, audicionando para Televisión Española Internacional a un programa próximo a salir al aire, para formar parte de su elenco y se da la valiosa oportunidad de ser el coanimador del mismo, con lo cual logra ser visto ante millones de espectadores. Por si no fuera poco este cúmulo de satisfacciones, se le brinda el momento de formar parte del elenco de una película en la pantalla grande, a ser rodada en Atenas y otros fascinantes lugares del viejo mundo. Así mismo empieza a viajar con compañías de teatro a otras ciudades españolas e, incluso, otros países.
Gerardo accedió gustosamente a darnos una entrevista para darnos a conocer sus impresiones de estos años de residencia en la Madre Patria y nos hizo algunas confesiones de vida:
¿Por qué decides quedarte?
“Muchas razones, algunas inconfesables. Me enamoré y no sólo de la ciudad, también vi por primera vez mi eterna utopía de ser actor como algo tangible. Empecé a trabajar con una pequeña compañía de teatro en San Sebastián y ya no podía imaginar desprenderme de este mundo. En cualquier caso no fue una decisión fácil, en San Cristóbal me esperaba un futuro ya organizado, profesor en la Universidad Católica, el mundo empresarial...mi madre, mi familia, mis amigos. Empezar de cero y solo nunca es fácil.”
¿Por qué la actuación?
“Porque no había escapatoria y mira que intenté huir muchas veces de esta profesión sobre todo cuando se hacía mas cuesta arriba y parece que sale mal todo lo que emprendes. Pero, yo no escogí la actuación....la actuación me escogió a mi. Desde que tenía 6 años recuerdo mis navidades jugando con todos mis primos y mi juego favorito era inventarme historias de varios personajes que yo escribía, dirigía y protagonizaba. Siempre fantaseaba con la idea de actuar, encarnar personajes distintos cada día. Pero en Capacho o incluso en San Cristóbal, al menos en aquel momento, era como decía antes una Utopía pensar en estas cosas, así que me entretuve con la universidad y la contaduría. Pero cuando me pasó de cerca tenía que agarrarlo, no podía perder ese tren. Cada vez que me desdoblo en cualquier personaje, cada vez que puedo contarle algo al público que le emociona, que le modifica, que le hace pensar, entonces creo que tiene sentido que esté dando tumbos por este mundo y merece la pena seguir intentándolo hasta el final”.
¿Cuál es el personaje que te encantaría encarnar?
“Hay tantos, del teatro clásico, de autores modernos, del cine, de la literatura, podría pasarme un buen rato nombrando, pero me voy a ir al tópico...Ya hice Hamlet el año pasado y me dio muchas satisfacciones(hasta algún premio como actor principal), Roberto Zucco, otro de los que adoro y marcó mi carrera. En fin creo que me seducen los personajes atormentados, los que tienen un lado oscuro, los mas retorcidos; siempre son mas divertidos de crear, así que esperaré unos años para tener la edad de interpretar al maestro de todos Ricardo III...eso si, mientras y para relajarme un poco lo siguiente que empezaré en enero es una comedia italiana, que ya van mas de 3 años muriendo en el escenario...y necesito reírme”.
¿Cómo llegas a la tv?
“Lo normal, casting tras casting hasta que resulta que eres lo que estaba en la mente de ese director. La sorpresa verdaderamente fue que me pidieran que presentase Hola, ¿qué tal? Fui a hacer pruebas como actor de la serie que aparece en el programa, pero no me imaginé presentarlo, no lo había hecho antes y acepté porque la directora creía mucho en como lo podía hacer y me dio mucha confianza. El resto: las series y el cine han venido en consecuencia, siempre que consigues hacerte ver en un sitio es mas sencillo que te llamen de otros.”
¿Qué extrañas de Venezuela?
“Mi familia sin duda y lo primero...los amigos que me recuerdan a la infancia y el ímpetu de la adolescencia. Las navidades con calor y con tanta fiesta y alegría, el pan de jamón, el masato, algún domingo en el estadio de Pueblo Nuevo viendo al Deportivo Táchira, algún concierto en la Plaza de Toros, el precio de la gasolina, jeje, me doy cuenta que mucho mas de lo que pensaba, si sigo no paro..”
¿Un venezolano que viaje a España, qué no puede dejar de visitar, disfrutar o de degustar?
“Bueno eso si que va a ser difícil de contestar, España es un cúmulo de culturas, paisajes, monumentos e historia que merece la pena conocerlo entera, pero bueno voy a hablar de lo que a mi me vuelve loco: pasearme por la playa de San Sebastián y acabar comiendo unas patatas bravas en la mejillonera, irse por el rastro en Madrid cualquier domingo y acabar de tapeo y cañas por los bares de la Latina, pasearse en primavera por los jardines del Generalife en Granada para despues irse de flamenqueo por las cuevas del Sacromonte, ver la Sagrada Familia en Barcelona y después moverse por el Rabal y Barrio Gótico. Los museos del Prado, Reina Sofía, Guggenheim, las ruinas romanas de Mérida.. Ves, no puedo parar, pero sin duda donde no puede dejar de ir cualquier venezolano que visite España es al teatro dónde esté actuando para verme en acción....jajaja".

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